postheadericon Diferencias entre psicología Existencial y psicología Humanista.


Por: Yaqui Andrés Martínez Robles

Círculo de Estudios en Psicoterapia Existencial

Extracto del capítulo 2 del libro: Panorámica de la Psicoterapia Existencial:

un enfoque posmoderno

Yalom (1984) se refiere a los teóricos de la psicología humanista como “nuestros primos estadounidenses”, ya que los distingue de la tradición existencial europea. No obstante, reconoce que hay una diferencia fundamental de acento entre los dos enfoques:

[La perspectiva existencial] siempre ha dado gran importancia a las limitaciones humanas y a las dimensiones trágicas de la existencia. (…) El enfoque europeo se concentra casi siempre en los límites y en la necesidad de enfrentarse a la angustia derivada de la incertidumbre y del no ser. Los psicólogos humanistas, por su lado, se refieren menos a los límites y a las vicisitudes que al desarrollo de un potencial, hablan menos de aceptación que de conciencia, menos de angustia y más de experiencias culminantes y de integraciones globales; les interesa menos el significado de la vida que la autorrealización… . (Yalom, 1984).

También Schneider (2008) comenta que la visión humanista enfatiza el optimismo, el potencial y el crecimiento individual, mientras que la visión existencial acentúa los dilemas, la tensión y el crecimiento filosófico y social.

Sin embargo, la separación de la perspectiva existencial y la humanista no siempre ha sido clara. De hecho, a los teóricos de la corriente americana se les suele conocer como “existencial-humanistas”, por su cercanía con varias de las posturas características del movimiento del potencial humano. Algunos autores, como Rowan (2001), consideran incluso que no habría por qué hacer la separación entre el pensamiento humanista y existencialista ya que, según él, ambas corrientes se empalman.

Por mi parte, comparto la opinión de Spinelli (2001) de que se trata de dos enfoques claramente distintos en varias cuestiones fundamentales, aunque compartan algunas perspectivas. Por esto, vale tener presente sus diferencias y continuar considerándolas como enfoques separados.

Algunas de estas diferencias son, por ejemplo, las siguientes:

· Sobre la forma de entender la experiencia.- Para varios de los autores de la psicología humanista, la experiencia es algo a lo que se puede tener acceso directamente. Para ellos, la teoría o la razón no son necesarias e, incluso, pueden estorbar a la buena conexión con la experiencia. Este planteamiento no corresponde con la postura fenomenológica de la psicología existencial, donde es imposible la separación entre pensamiento y sentimiento, o entre razón y emoción, de la misma manera que no puede haber separación entre “sujeto” y “objeto”. Para la visión existencial, la experiencia siempre es intencional, y es la expresión de una “interfase” entre la conciencia y el mundo. Cada vez que noto, descubro, me doy cuenta de algo y hablo de mi experiencia realizo un acto de interpretación, de selección y de reflexión. En este sentido, cualquier referencia a una experiencia “pura” es, desde este punto de vista, una falacia (Spinelli, 2001).

· Con respecto a la autorrealización o auto-actualización.- A la mayoría de los autores existenciales el concepto de la autorrealización les parece extremadamente individualista porque no toma en cuenta la realidad inter-relacional e inter-subjetiva. A lo sumo, esta realidad inter-relacional sólo se toma en cuenta como un aspecto secundario, cuando en realidad nos habla sobre las posibilidades de “trascendencia” del ser humano porque esta inter-relacionalidad es la capacidad que la persona posee para salir de sí mismo e ir hacia el otro. Para la perspectiva existencial, la existencia es inter-relacional a nivel básico y es algo que siempre está presente. De hecho, es un nivel de realidad que es anterior a la formación de la identidad y de la sensación de un “yo” independiente. Desde la mirada existencial, no se cuestiona que la perspectiva humanista sea demasiado optimista cuando recurre al concepto de autorrealización. Rigurosamente, lo que se cuestiona es si este concepto merece alguna consideración teórica o experiencial. En realidad, se prefieren los conceptos fenomenológicos e intersubjetivos tales como “apertura al encuentro”, “diálogo”, “comunicación existencial”, “roles intersubjetivos”, “disponibilidad para afrontar los dilemas y paradojas”, etc., porque resultan más útiles para reflejar las distintas características de la experiencia humana (Spinelli, 2001).

· Respecto a la “totalidad” y a la “integración”.- En cuanto al énfasis que la psicoterapia humanista pone en la “totalidad” y la “integración”, el punto de vista existencial considera que este acento es importante, sólo si también se enfatiza el polo opuesto de la inevitable incompletud de cualquier vida humana. La posibilidad polar también requiere ser considerada como una experiencia valiosa de la existencia. Lo mismo sucede con el bienestar, porque la perspectiva existencial lo considera importante cuando también se reconoce la importancia del malestar. Ambos aspectos son parte de la existencia humana y cada uno requiere del otro para experimentarse. La fenomenología nos recuerda la importancia de los opuestos como criterio de contraste y como característica indispensable para la conciencia: sólo conocemos el calor gracias al frío, el arriba por el abajo, la alegría por la tristeza, etc. (Martínez, 2008; Spinelli, 2001).

· Respecto al self.- Quizá la principal diferencia entre la visión humanista y la existencial se encuentre en la forma de entender el self. La psicología humanista ha adoptado la visión del self de la cultura occidental, es decir, la idea de un self singular e intrapsíquico que es más o menos permanente, o que al menos tiende a la permanencia cuando se ha consolidado en la “madurez saludable”. También se considera que el self puede aspirar a ser de carácter “real” y que, por lo tanto, puede distinguirse de un “falso self” o de varios selfs (o selves). Este “self real” puede “encontrarse o alcanzarse” a través del trabajo personal o terapéutico, para lo cual se requiere que la persona mantenga una cierta separación de las “distracciones externas”. Una vez que se ha “encontrado o alcanzado” este “self real”, entonces podrá abrirse a las relaciones auténticas con otros selfs. Para la perspectiva existencial el self se encuentra siempre en proceso de co-construcción, por lo que es cambiante y está siempre en movimiento. Lo anterior significa que no es posible fijarlo de una manera que pueda determinar su realidad, autenticidad o completud, así como tampoco es posible hablar de algún self “falso”. Así mismo, la visión existencial del self lo ubica como algo relacional, interpersonal y contextual, lo cual lo aleja de la perspectiva intrapsiquica. La mejor forma de conocer al self no sería, entonces, promover que la persona se aleje de distracciones de su mundo externo, sino observarlo en su forma de relacionarse con el mundo y con el self de otros.

El intento fenomenológico y existencial de evitar estos dualismos entre el “self real” y el “self falso” promueve una forma distinta de enfocar las relaciones “self—self” y “self—mundo”, lo que influye directamente sobre la manera en que se entiende la relación terapéutica. Como observa Spinelli (2001):

… la mirada existencial desafía a las posturas que conciben al ser humano como aislado, centrado en sí mismo, auto-enfocado o con el foco puesto sobre sí mismo cuando se relaciona; posturas que se encuentran a través de nuestra cultura; y provee algunas ideas iniciales para evaluar y considerar la posibilidad de esforzarnos para colocar al self en un contexto intersubjetivo self—mundo. (Spinelli, 2001).

http://www.psicoterapiaexistencial.com/index.php?option=com_content&view=category&id=48&Itemid=56

5 comentarios:

Anónimo dijo...

muy interesante!

Anónimo dijo...

Me pregunto si desde la perspectiva existencial lo que se entiende por la co-construccion del self es: que el self es posibilidad y si con determinada persona se puede tener un self distinto del que se pudiera tener con otra.
Por ejemplo: El self con la pareja se manifiesta creo yo mas rico en posibilidades pues es en la pareja o con los padres e hijos donde nos mostramos en los polos. Esto es alegría-enojo, confianza-miedo etc. Por otra parte en las relaciones no tan cotidianas o no tan cercanas desde el ADN (pues en algunas ocasiones hacemos lazos de amistad muy profundos en donde la comunicación puede llegar a niveles mas altos que con la pareja, pero en estas relaciones de amistad no surge tanto la dualidad alegria-enojo), construimos un self diferente con ellos?

Anónimo dijo...

Difiero en algunos conceptos:
Desde la psicología humanista el self no es permanente, según Rogers esta siempre en proceso, dinámico por eso el libro del proceso de convertirse en persona.
Fritz Perls que es parte del Humanismo, habla del aceptación de los aspectos que son contrastes...en la terapia Gestal

Yaqui dijo...

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En cuanto al comentario del 15 de noviembre del 2012, en efecto, desde la mirada existencial, construimos un self único y diferente en cada interacción que tenemos con el mundo, o con las diferentes personas de él.

Y con respecto al comentario del 22 de febrero 2013, este tiene varias inconsistencias:
1.- Yo no digo en ningun momento que el self para la psicología humanista es "permanente", sino MÁS O MENOS PERMANENTE.
2.- lo anterior lo explico porque para muchos teóricos humanistas, como precisamente para Rogers, hay un "self Real", en contraposición al self ideal y al self percibido. La supuesta existencia de un self REAL hablaría de algo, aún en proceso, RELATIVAMENTE permanente ya que, de otra forma, ¿cómo saber que es real? La única forma es que tenga algo al menos un poco permanente, lo que lo haría real de un momento a otro.
Además, la principal diferencia está precisamente en la concepción de un supuesto self real, no en el asunto del proceso o permanencia. Para la mirada existencial, no hay un self "real" ya que tampoco hay un self "falso".
3.- En cuanto a Perls y la Gestalt, hay también inconsistencias en el comentario:
para empezar, Perls no utiliza el concepto de Self en casi ninguno de sus libros!
La excepción ocurre en el llamado "libro fundacional" o PHG, escrito en realidad por Paul Goodman a encargo de Perls y con base a unas notas de este último.
4.- En este texto, el concepto de self es algo muy cercano a la perspectiva existencial. Aunque muchos gestaltistas posteriormente (incluso el mismo Perls) parecen haber "olvidado" dicho libro.
5.- Asi que en dicho texto, la gestalt es más una terapia "existencial" que "humanista". Su filiación con la psicología humanista es en realidad posterior. Yo pertenezco a un grupo amplío de terapeutas gestalt que consideramos a este enfoque una terapia Existencial más que humanista.

Por lo tanto, las diferencias que expreso en el escrito original se sostienen.

saludos

Yaqui

Anónimo dijo...

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Psicoterapia Existencial

Es un enfoque psicoterapéutico que fundamenta su aproximación al ser humano en las propuestas de los filósofos existenciales. Hermana de los enfoques Existencial-Humanistas (como en Enfoque Centrado en la Persona, Logoterapia y Terapia Gestalt), la Psicoterapia Existencial consiste en una profundización en la visión del terapeuta y en una sensibilización hacia los temas existenciales; así como en el desarrollo de una práctica terapéutica especialmente relacional.
Es esencialmente un enfoque filosófico que al abordar los problemas y asuntos que emergen y provocan estrés, los considera consecuencia de las dificultades encontradas por el hecho de vivir, en vez de indicadores de una enfermedad o de salud mental.
La meta de la Psicoterapia Existencial es clarificar y promover la comprensión de la vida tal como cada persona experimenta.
La Psicoterapia Existencial ve a la persona fundamentalmente en relación con los diferentes factores y las dificultades de la existencia. Se considera que el poder sanador de la relación terapéutica es extremadamente importante.
La Visión Existencial describe a la persona viviendo entre las circunstancias que le ofrece y sus propias decisiones en respuesta a él.
Desde esta perspectiva, resulta útil entender las diferentes crisis y dilemas cotidianos a partir de las distintas dimensiones en que experimentamos la existencia: Corporal/Física, Social/Emocional, Personal/Intima y Espiritual/Sentido.

Círculo de Estudios en Psicoterapia Existencial


Somos un grupo de personas dedicadas a la investigación, estudio, profundización, exploración y difusión de la Visión Existencial en Psicoterapia.
Desde su formación en noviembre del 2002, el Círculo de Estudios en Psicoterapia Existencial tiene como principal actividad el Programa de Formación en Psicoterapia Existencial; así como el Diplomado en Visión Existencial Aplicada al Desarrollo Humano y talleres con especialistas internacionales de renombre en el campo de la psicoterapia de orientación existencial.
Fundador y Coordinador General:
Yaqui Andrés Martínez Robles
• Lic. en Psicología. Maestría en Psicoterapia Humanista.
• c.a. Doctorado en Psicoterapia
• c.a. Certificación Internacional en Psicología Transpersonal y Respiración Holotrópica por el Dr. Stanislav Grof
• Miembro de The Society for Existential Analysis con sede en Londres.
• Representante para México y América Latina de The International Collaboration of Existential Counsellors and Psychotherapists.

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